El futuro emocional y psicosexual del niño con padres separados.

El futuro emocional y psicosexual del niño con padres separados.

A veces los niños están en mejores condiciones en un hogar de padres separados que en un hogar desdichado con ambos padres presentes. Es necesario que los padres eviten que sus propias peleas se libren a través de sus hijos. Y los hijos de padres separados deben dejar de lado la tentación de ocupar el lugar del padre ausente, de la misma manera de que deben de dejar de gastar fuerza y emociones en la lucha porque sus padres vuelvan.
El divorcio o la separación en así mismo no lleva necesariamente a problemas psicológicos del hijo. Aquél que vive en un hogar con padres en que la pareja no está integrada y son ambos infelices, es más propenso a encontrar dificultades psicológicas, que aquél hijo de una pareja que se lleva mal pero que ha tenido la suficiente fuerza y ha sido todo lo sana que se requiere para romper una relación patológica, si no han podido arreglarla.
Hay distintos ambientes familiares que promueven el desarrollo de desórdenes psicológicos en los niños, estén sus padres separados o no:
a. Las perturbaciones psicológicas de uno o ambos padres.
b. La mala orientación y las contradicciones.
Estamos por lo general acostumbrados a ver perturbaciones psicológicas en hijos de parejas separadas, pero no siempre éstos son resultado de la separación en sí misma, sino del manejo que los adultos hacen de esa situación.
Generalmente, en los casos de separaciones, los padres tienden a ocultarles a sus hijos, cosas que estos debieran saber. Debemos tener en cuenta que los niños son mucho menos frágiles de lo que los adultos creen, y son muy capaces de aceptar la realidad, por más que les cause dolor, más que la mentira y la duda.
A un niño le cuesta manejar la ansiedad que le produce la ignorancia y el ocultamiento, porque en esos casos fantasea cosas mucho más graves que las que ocurren u ocurrieron. Las verdades a medias confunden a cualquier ser humano creando desconfianza y expectativas. Un niño en esta situación está siempre alerta esperando saber o descubrir algo más, porque no entiende lo que sucede y percibe que lo que le dicen no es real.
La realidad, por más penosa que sea, y aunque cause tristeza, crea confianza y da seguridad al niño, de saber exactamente donde está parado. Puede de esta manera manejarse con mayor eficacia frente a lo que lo rodea.
Es conveniente que la madre (que es en nuestra sociedad la que generalmente queda con los hijos) inculque a éstos que el padre ausente los quiere a pesar de haber abandonado a la familia. Esto es real en una gran cantidad de casos. ¿Pero qué ocurre cuando el padre ausente vive cerca y no viene nunca a ver a su hijo? ¿Qué ocurre cuando no se tienen noticias de él en años?' ¿Qué ocurre cuando la madre abandona para siempre a su hijo?
¿Lo quiere realmente? Es difícil creerlo!
¿Y en estos casos se le debe decir a los niños que los padres lo quieren?' Yo creo que no. Porque esta mentira confunde la idea de amor que luego tendrá cuando sea mayor. Si ésta es la forma de amor que le enseñamos, ¿qué podemos pretender para un futuro?.
Si se le dice que ese progenitor lo quiere, cuando no es verdad, el niño sentirá el engaño y perderá confianza en el padre que le miente. ¿En quién podrá confiar después para formar una pareja si no confió en ninguno de sus padres? (Uno porque no lo quería y el otro porque le mentía).
A estos niños, por muy cruel que parezca, habrá que explicarles que ese padre o esa madre los quiere poco. El niño sufrirá por esta verdad, pero podrá elaborar esta pena y no distorsionará la idea de amor. Habría que decirle que ese padre o esa madre está mal, que tiene un defecto en su personalidad que le impide amar a su propio hijo. Debe ser comprendido, compadecido y no odiado, porque no podemos odiar a una persona que se pierde algo tan importante y hermoso como es el amor, el encuentro y la comunicación con el hijo.
Y a ese niño habrá que estimularlo a que busque afecto en quien pueda dárselo y que no viva pendiente y esperando el amor de un padre y una madre que no pueden darlo. Es necesario enseñarle con palabras y con actos que el amor es reciprocidad y ésto le servirá para su futuro emocional y psicosexual sano.

El amor para Erich Fromm es cuidado, respeto, conocimiento y responsabilidad. Y un padre que se aleja de su hijo, no lo cuida, no lo respeta, no lo conoce y no es responsable para con él.
Otro de los errores que cometen los padres de parejas separadas es criticarse mutuamente frente al hijo. La gente que se critica genera odio, venganza, revancha y falta de respeto. Es importante para el futuro normal y sano que un niño aprenda a respetar y a admirar, y estas situaciones no hacen que respete ni admire.
Pero tampoco se deben adjudicar al otro virtudes que no tiene, porque eso tampoco se cree. Si el padre ausente era tan perfecto, ¿por qué se fue, por qué los dejó, por qué se produjo la separación?
La forma menos dañina de abordar tales situaciones consiste en darle al niño la idea precisa de cómo son realmente las cosas, cómo son sus padres con sus virtudes y sus defectos. Como, todo ser humano, ellos no son perfectos y él debe entenderlos para poder luego entender a las demás personas con un criterio realista. Si los padres tienen muchos defectos, paciencia, el niño sufrirá por no poder admirarlos. Pero eso será más positivo que hacerles admirar a personas llenas de defectos. Después no sabrán dónde está lo deseable y vivirán confundidos para hacer sus elecciones.
¿Qué hacemos entonces? ¿Le contamos al niño todos los detalles por más sórdidos y tristes que sean? Creo que tampoco esto es conveniente. Hay que buscar caminos intermedios y adaptarlos también a la edad del hijo.
Lo importante es que cada padre le enseñe a ver las conductas objetivamente. Y aquí es donde se falla generalmente. Llevados los cónyuges por resentimientos, no son objetivos y ésto también hace mal al niño.
Los detalles sórdidos son de los padres. El niño debe respetar que hay cosas privadas y que él tiene también las suyas. Pero no hay que engañarlo. Es preferible decirle: "Mira, aquéllo es un problema que solo concierne a papá y a mamá".
Hay que enseñarle que él no tiene la culpa de la separación, que no debe estar enojado por eso, porque el enojo no sirve para arreglar nada. Podrá estar dolido, triste y ésto hay que aceptarlo, porque el duelo por lo perdido es un mecanismo normal. Habrá que ayudarlo a estar mejor con afecto y entendimiento.
Hay otra problemática también importante en el hijo de padres separados, y está ligada a la doble moral sexual existente en nuestro medio latinoamericano. Como dijimos al principio, generalmente el niño vive con su madre. En casos en que ambos padres formaron nuevas parejas si éstos no lo llevaron con ellos, vive con sus abuelos. Y aunque parezca que con ellos es muy feliz, "ya que con ellos se crió", si ningún padre lo ha llevado a su nuevo hogar el niño se siente abandonado, malo, culpable y crea temores y desvalorizaciones sobre él mismo, así como resentimientos hacia los demás.
Si sus padres aún no formaron nuevas parejas, están por lo general intentando buscarlas. Luego de la destrucción del hogar y de los problemas que ésto acarrea, el clima no es el más propicio para entablar una serena relación de pareja. No obstante se sienten solos y siguen intentándolo casi constantemente. Es como si volvieran a la adolescencia.
Muchas veces con una seguidilla de fracasos, ansiedades y contradicciones. Desde el punto de vista social una mujer separada no es todavía bien vista. Que vuelva a estar noviando es motivo para que la censuren (aún sus propios padres la critican en muchos casos delante del niño).
¿Qué pasa emocionalmente con el niño cuando su madre no es bien vista en el entorno social?
Partamos de lo que creemos que necesita un chico para ser emocionalmente y psicológicamente sano:
1. Seguridad, estabilidad.
2. No sentirse abandonado, sentirse querido.
3. No sentirse señalado negativamente.
4. No ser educado con contradicciones.
5. Tener buenos modelos para seguir.
6. Ver la sexualidad como algo bueno y positivo.

¿Qué pasa generalmente con un niño que tiene sus padres separados?
1. Pierde seguridad y estabilidad. El estado no ampara como debería a la madre sola, con hijos. Por lo tanto ella debe dejarlo para salir a trabajar y muchas de sus salidas de trabajo (al ser separada) se confunden con salidas de placer que no son bien vistas (esto sumado a las salidas de placer tan necesarias en todo ser humano).
El niño en muchas ocasiones oirá: "Esa no se acuerda de ti", "Ayer vino a tal hora", etc.
2. Se siente abandonado, no respaldado cuando su madre sale.("Si a mi madre la critican es porque no la quieren, ¿me querrán a mi?").
3. Señalando le dicen: "tu madre tiene novio, es una loca, anda con uno y con otro".
4. El niño se educa con contradicciones. Muchas veces la madre es demasiado severa (porque debe cumplir sola el papel de ambos padres) y esto se contradice con su conducta "liviana".
5. Al ser criticados, los modelos de los padres no le sirven, tampoco el de quienes los critican.
6. Ven la sexualidad como algo malo, pecaminoso y peligroso. Las niñas por ejemplo tienen grandes conflictos por estos problemas, que luego se manifestarán en gran timidez, o en copiar a la madre buscando parejas que no le sirven, o que tal vez solo le sirven para sacarla del hogar (suelen repetir la historia).
Los varones suelen formarse ideas distorsionadas de la mujer. En otros casos, por formación reactiva, o por pena, la ensalzan tanto que luego nunca encuentran la "mujer perfecta" que era su madre.
De ninguna manera estoy censurando a las personas separadas que forman nuevas parejas. Esto es muy positivo si lo hacen en forma adulta. Una nueva pareja muchas veces da a ese niño un nuevo hogar de muy buenas características, y encuentra en la pareja de su progenitor alguien muy positivo para su vida. Pero esto no es lo más usual (a veces porque lo mismo que llevó a la ruptura lleva a nuevos fracasos y otras veces porque la sociedad actual ayuda poco: patria potestad no indistinta, falta de ley de divorcio, etc.).
Otros conflictos que tienen que ver con hogares con padres separados son la falta de identidad sexual con el progenitor del mismo sexo cuando es éste el que falta. Otras veces, aunque éste no falte, su imagen es criticada o mal vista, casi borrada y totalmente desvalorizada.
Un hogar no siempre es destruido porque sus padres están separados. Generalmente estaban destruidos antes de la separación, o se destruyeron por no separarse a tiempo. Muchos hogares con padres separados, muchas veces son un hogar muy sano y bueno para el menor, pero éstos no son la mayoría en nuestro medio.
Para un buen desarrollo sexual se necesita: identidad sexual, conceptos claros de amor, pareja, responsabilidad, roles. Falta de culpa, y ver al cuerpo y al sexo como algo bueno. En nuestra sociedad gran parte de esos elementos faltan en los hogares destruidos, de allí la problemática. Es por eso que las parejas que se separan deben tener mucho cuidado en las temáticas que hemos mencionado, necesitando muchos de ellos una buena orientación para el trato adecuado y la crianza



Fuente: Dra. Mirta Granero